domingo, 9 de febrero de 2014

De antaño: 5/11/13

Al parecer, ese día me reuní con S. y no le conté de mi estado. El poema de Catulo me siguió rondando en la mente. Escribo en francés: "Les phantômes qui habitent la rue, tuent les soirées du dimanche" y luego, en español: "El tremor que procede de la angustia, veloz como un relámpago, se confundió con el tiritar que el frío produjo". Obviamente, soy más ducho en español, aunque aquella vez también surgió: Comme la solitude de l'homme qui n'a besoin des voix ni des mots ni des amis. Un homme qui se promenade sous la pluie, comme le chose que tu n'aime plus. y otras tantas cosas que no sé cuando terminar. Luego de parlotear de cosas más importantes con S., regreso a casa y durante el camino derramo las únicas lágrimas que derramé durante el proceso. Estaba más bien pasmado. Ya en casa traté de lidiar con el sueño, y de nuevo tuve pesadillas, aunque no recuerdo cómo fueron.

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