domingo, 9 de febrero de 2014

De antaño: 4/12/13

Aquél día fue vergonzoso. Decidido a comenzar el galanteo con una chica del francés que me gustaba, me casi autoinvito a su fiesta de cumpleaños. Le compro de regalo un libro que, por fortuna, también me compro. Recuerdo bien, pero por alguna razón, no quiero narrarlo detalladamente. Diré, sin embargo, que comí una torta callejera luego de comprar el libro, que se lo regalé sin mucho empacho y que jugamos billar y tomamos cerveza en el lugar en cuestión. En algún punto consideré no decirle nada, pero al final, y ebrio, le digo que me gusta, y ya. ella me dice varias cosas relacionadas con la improbabilidad de una relación. Yo rebato la mayoría de sus dichos y ella dice que "Tengo mucha labia" en fin, ese día sólo nos despedimos con la posibilidad de reencontrarnos. Ahora puedo decir que todo era consecuencia de la vulnerabilidad emocional. Terminar una relación tan larga me arrojó a la yerma tierra de la inseguridad, donde uno busca refugio en los otros. Primer error, considerar que uno quiere, per se, la compañía de otro. Creo que hoy he abandonado la empresa de tener pareja.

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